miércoles, 4 de noviembre de 2009

Lamentos de una virgen.


Sangre humana es este dolor

Sangra y el cuerpo se me va con la razón.

Soy la sacrificada, ¡Coronada de espinas!

¿Dónde está mi madre? Y la razón se me va.

Sangre humana es este amor inhumano.

Mi padre jovialmente va por los cielos, dejándome anclada en la frente un ramo de espinas.

Porque la razón menstruando está

Soy la sacrificada. Sin voz, con una lengua que descifra el abismo

Sin voz. Sin voz.

¿Dónde está mi madre?

¿Por qué me ha dejado sin vientre?

¿Por qué me ha dado está razón que recorre mi cuerpo, y no un hijo que lave mis pies?

Sangre humana es este dolor

Y no duele más que este lenguaje imposible

Más que estas palabras sin voz, más que este cuerpo cicatrizado.

He sido la sacrificada, he sangrado.